

pienso sobre todas las historias que aguardan las paredes de nuestra iglesia y sinceramente, me siento apabullado por el peso que implica el tema a tratar. Al intentar escribir s obre nuestra iglesia ha sido prácticamente inevitable pensar con la sensación de que resultaría casi imposible hablar sobre todo lo que aguardan los centenarios muros de nuestro templo: historias, anécdotas, rezos, plegarias, meditaciones, promesas, cantos, confesiones, rituales, arrepentimientos, ilusiones, llantos, risas, dolor, alegría, aplausos, bautizos, comuniones, bodas, entierros, procesiones, rosarios, gritos de “vivas ”, fiestas , besos , lágrimas , romerías , apretones de mano, curiosidades, anécdotas… En definitiva, un siglo y medio donde los santomeranos hemos vivido momentos alegres y amargos durante nuestras vidas. Un lugar donde nos hemos podido encontrar con nosotros mismos. Un lugar donde se ha podido acudir durante todo el año a pedir por nuestra salud y vecinos. Un lugar donde hemos dado la bienvenida al mundo a nuestros familiares, pero también dónde hemos despedido a nuestras familias. En definitiva, un lugar muy especial para todos…Mi relación con nuestra iglesia ha sido por suerte muy temprana y puedo decir que me apasionan todas las perspectivas por las que podemos apreciar a nuestro templo (religiosa, social, cultural, histórica, artística, arquitectónica…). Tenemos la suerte en Santomera de tener muchos vecinos especialistas en diversos campos que pueden hablar e ilustrarnos muy bien sobre nuestra iglesia desde estas diferentes perspectivas a las que me refiero. Con la unión de todos estoy seguro que este 150 aniversario no pasará desapercibido para ningún santomerano a pesar de las adversidades y limitaciones que nos ha impuesto el maldito virus. Mi aportación a este homenaje con este pequeño escrito son cinco fotografías inéditas de nuestro pueblo tomadas en el verano de 1905 por un fotógrafo aficionado y viajero que pasó por muchos pueblos y ciudades de nuestra geografía española. Pese a que no he logrado averiguar el nombre del autor de las fotografías sí sabemos que inmortalizó lugares de Redován, Madrid, Murcia, Mar Menor… ¡y Santomera! Las fotografías las encontré hace 2 años en una página online de venta de antigüedades. Fascinado al ver estas fotografías observé que el álbum ya había sido vendido en 2015. Tras numerosos intentos de contactar con el comprador resultó imposible localizar al comprador para escanear las fotografías y hacerlas públicas con calidad para el disfrute de todos los santomeranos. Durante estos dos años he preguntado por muchos sitios, pero nadie sabe el paradero de este álbum fotográfico que quizás contenga más fotos de nuestro pueblo inmortalizado hace 115 años. Cinco fotografías únicas, preciosas e inéditas que muestran algunos lugares y joyas de nuestro pueblo hace 115 años. Cuando nuestra iglesia tenía solo 35 años. ¡Cuánto ha llovido desde entonces! Aun sin conocer el nombre del fotógrafo, doy por seguro que fue una persona con muy buen gusto y que sabía aprovechar el carrete de su cámara. Este fotógrafo inmortalizó en julio de 1905 el altar mayor y retablo de la iglesia de Santomera (doc. 1), la fachada de la actualmente conocida “Casa de Don Claudio” (doc. 2), la ermita actualmente desaparecida que estaba anexa a esta casa (doc. 3), el emblemático paso de “La Cama” que aguardaba esta ermita (doc. 4) y, por último, el Paseo “del Sillón” (doc. 5) del desaparecido jardín de “los Murcias”.
Si nos paramos detenidamente a observar la fotografía podremos apreciar e intuir juntos muchos elementos que por des gracia ya no se conservan o que están actualmente alterados. Observamos como lucía hermosa y rodeada de flores nuestra Virgen del Rosario y como estaba protegida por unas hermosas barandas al pie del altar también desaparecidas que solo los más veteranos recordarán. Nos muestra también esta fotografía unas cortinas colgantes desde lo alto del retablo que, aunque no se aprecien, eran rojas, y que fueron colocadas con devoción por nuestros antepasados para probablemente representar al Espíritu Santo en forma de fuego y simbolizar su poder de regeneración. Observamos como sobresalía la joya de nuestro templo, la Virgen del Rosario, desde un hermoso camarín que sobresale del retablo. Igualmente podemos intuir la gran cantidad de decorados del retablo, flores y las dos majestuosas columnas a cada lado de la Virgen que nos recuerdan a las que en la actualidad podemos disfrutar en el actual retablo de la iglesia. Intuimos también como 5 tulipas escalan a cada lado del retablo para iluminar cada vez más cerca a nuestra Patrona. En el lado derecho de la fotografía podemos apreciar también el púlpito actualmente desaparecido. Por último, destacaremos el increíble altar de piedra y su hermoso mantel bordado a mano. Resulta difícil no sentir un ramillete de emociones al ver tanta belleza en una sola fotografía. ¡Con cuánto mimo y delicadeza cuidaban nuestros antepasados a nuestra iglesia y a su joya por excelencia, Nuestra Virgen del Rosario!


Podemos apreciar como dos hombres posan para la fotografía, quienes quizás sean los sobrinos de Juan Murcia Villalonga y un tercer personaje que sin posar trabaja minuciosamente en el cuidado de aquel jardín que hasta hace pocos años tuvimos la suerte de disfrutar…Juan Miguel Muñoz González.
Presidente de la Campana de Auroros de Ntra. Sra. del Rosario de Santomera.
17 de noviembre de 2020.
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